¿Os acordáis como era la Plaza de la Cultura hace unos años? El edificio de la Casa de la Cultura sigue igual pero podemos observar el antiguo edificio del Mercado Municipal donde hoy se levanta el Ayuntamiento.
También podemos recordar cómo eran los asientos de madera sobre una estructura de ladrillos, las farolas (aunque estas que vemos en la foto no eran las originales, que eran también construidas de ladrillo amarillo a juego con el suelo).
Parece que hace muchos años de esta foto pero en realidad no son tantos.
Un blog para mostrar imágenes de nuestro pueblo Pizarra y/o sus gentes a lo largo de su historia.
Bienvenido/a a Pizarra
Desde el centro Guadalinfo de Pizarra queremos daros la bienvenida a este blog. Se trata de un nuevo espacio donde todos los/as pizarreños/as o amantes de este lugar puedan ver las imágenes que vamos a ir recopilando. En este blog iremos publicando las fotografías e información que queráis compartir. Estamos convencidos que entre todos/as podemos realizar un bonito y emocionante álbum donde vamos a poder comprobar como ha cambiado nuestra sociedad, la economía, el paisaje, las calles, etc., de nuestro pueblo. Para más información y facilidad de participación se ha creado una Página de Facebook donde también podéis subir fotos y estar al tanto de las últimas publicaciones. Cualquier duda o consulta la podeís hacer al correo electrónico pizarraenelrecuerdo@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta 2001-2010. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2001-2010. Mostrar todas las entradas
viernes, 19 de julio de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Notas introductorias a la historia de Cerralba
El proyecto oficial de urbanización y edificación de un núcleo urbano de nueva planta en las tierras altas del cortijo de Villalón se rigió por la política, demográfica y económica, de reforma agraria desplegada por el Estado a través del extinto Instituto Nacional de Colonización (INC), después Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) y antecesor del Instituto Andaluz de Reforma Agraria (IARA), durante los años sesenta y setenta del siglo XX, en los estertores ya del Tardo-franquismo, con la vocación deliberada de estimular la expansión y consolidación de los nuevos regadíos de la cuenca hidrográfica del río Guadalhorce: Villafranco del Guadalhorce (Alhaurín el Grande, 1962), Santa Rosalía (Málaga, 1965), Nueva Aljaima (Cártama, 1965), Cártama Ampliación (Cártama, 1965), Torrealquería (Alhaurín de la Torre, 1965), Cerralba (Pizarra, 1965) y Zalea (Pizarra, 1968), la penúltima según proyecto técnico del ilustre arquitecto matritense del INC José Luis Fernández del Amo Moreno (1914-1995), quien no sólo ideó y subscribió tal proyecto, perfecto arquetipo de la “ordenación urbanística en acrópolis” ajustado luego a una escala menor por su colega Perfecto Gómez Álvarez para Zalea, sino que concibió además el nombre mismo de Cerralba cuando hizo esta confidencia a su laureado discípulo el catedrático Antonio Fernández Alba, hoy académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1989) y de la Real Academia Española (2004), durante un amanecer de 1965: “Este nuevo poblado se debe denominar lo que estamos viendo, un cerro al alba, Cerralba”.
Vista panorámica de Cerralba desde Fuente Luna, foto tomada en noviembre de 2010
La Doctora Mª del Mar Loren Méndez, Profesora del Departamento de Historia, Teoría
y Composición Arquitectónicas de la Universidad de Sevilla, ha delineado las líneas
maestras de este proceso histórico en el artículo de su autoría titulado “Asentamientos
rurales metropolitanos. Colonización rural y segunda colonización del Valle del
Guadalhorce en la aglomeración urbana de Málaga”, inserto en la obra colectiva Pueblos de Colonización durante el
Franquismo: la arquitectura en la modernización del territorio rural,
Sevilla, 2008, páginas 453-466, y cuya autora enfatiza la significación
histórica y valía arquitectónica distintivas de la “Acrópolis de Cerralba”.
Según el historiador eclesiástico Lisardo Guede Fernández, autor del
libro Ermitas de Málaga (Málaga,
1987) la Iglesia
Parroquial de Nuestra Señora de Rosa de Cerralba fue erigida
canónicamente el día 29 de septiembre de 1971 bajo el pontificado de Ángel
Suquía Goicoechea, a la sazón Obispo Diocesano de Málaga (1969-1974). El culto
de la Virgen
de la Rosa, cuya
imagen es venerada y procesionada en romería por sus moradores, oriundos de las
Casillas de Díaz y los campos de Coín, cada día 7 de junio, provino de la
extinta Iglesia Parroquial de la
Villa de Casapalma.
El día 24 de enero de 1989 el IARA transfirió finalmente la competencia
administrativa sobre Cerralba al Ayuntamiento de Pizarra, a cuyo
municipio pertenece pues de pleno derecho desde entonces.
Alejandro Rosas Fernández
Notas introductorias a la historia de Zalea
El topónimo de Zalea es centenario, muy anterior desde luego a la fundación del núcleo contemporáneo de población de este nombre. Tanto los protocolos notariales del siglo XVIII como los documentales cartográficos del siglo XIX reflejan nítidamente la llamada "Haza de la Zalea" como parte integrante de las extensas tierras del cortijo de los Amasaderos, hoy de Rebollo, en la margen izquierda del Arroyo de Casarabonela, afluente entonces caudaloso del río Guadalhorce que alimentaba una exhuberante vega poblada de cítricos y otras especies frutales. La "Hoja de la Zalea", como también figura en la cartografía catastral fue, sin embargo, siempre tierra de labor de secano debido al relieve montuoso y a la composición arcillosa del suelo. A lo largo de los siglos modernos la "Haza de la Zalea del Cortijo de los Amasaderos" integró el señorío jurisdiccional y rico mayorazgo de los Condes de Casapalma y otros títulos del reino.
Tanto las fuentes documentales como la tradición oral testimonian además la existencia de otro paraje discernido con idéntico topónimo, los "Llanos de la Zalea", también denominado el "Llano (del) Francés", para designar la llanura donde precisamente se elevan hoy las casas y calles de Zalea. Estas otras tierras, estratégicamente situadas entre la Cañada Real de Ronda (Arroyo de Casarabonela), la Cañada Real de Sevilla (Arroyo de las Cañas) y el Camino de Álora a Coín, engrosando la cabida del Cortijo del Lobo, secularmente propio de los Condes de Casapalma y últimamente de los Condes de Mieres, constituyeron otrora un frecuentado descansadero de los hatos de ganado ovino de los pastores de antaño. Allí, en medio del llano, brotaba una laguna o charca de agua, donde los pastores abrevaban sus ovejas, las sesteaban a su frescura bajo el rigor del mediodía y las esquilaban al atardecer de los días de junio, desprendiéndolas de su lana, antes de apacentarlas entre los rastrojos durante las tibias y estrelladas noches de estío puesto que, como es conocido, los óvidos se alimentan de noche en verano. Los animales perecidos eran desollados para, lavándolas y secándolas, aderezar a continuación sus preciadas pieles como zaleas, es decir, "cuero de oveja o carnero, curtido de modo que conserve la lana, empleado para preservar de la humedad y del frío" según la definición del DRAE. La charca, ya drenada, se situó en el centro mismo de la población actual. De los Llanos de Zalea desciende la cañada asimismo titulada de los Llanos, torrentera tributaria del arroyo de las Cañas por su margen derecha ciñendo el pie de la ladera septentrional del Cerrajón.
El proyecto oficial de urbanización y edificación de un núcleo urbano de nueva planta en los Llanos de Zalea, cuyo nombre adquirió entonces y perpetúa ahora, se rigió por la política, demográfica y económica, de reforma agraria deplegada por el Estado a través del extinto Instituto Nacional de Colonización (INC), después Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) y antecesor del Instituto Andaluz de Reforma Agraria (IARA), durante los años sesenta y setenta del siglo XX, en los estertores ya del Tardofranquismo, con la vocación deliberada de estimular la expansión y consolidación de los nuevos regadíos de la cuenca hidrográfica del río Guadalhorce: Villafranco del Guadalhorce (Alhaurín el Grande, 1962), Santa Rosalía (Málaga, 1965), Nueva Aljaima (Cártama, 1965), Cártama Ampliación (Cártama, 1965), Torralquería (Alhaurín de la Torre, 1965), Cerralba (Pizarra, 1965) y Zalea (Pizarra, 1968), esta última según proyecto técnico del arquitecto del INC Perfecto Gómez Álvarez, quien lo concibió como una reformulación a escala menor del arquetipo de ordenación urbanística en acrópolis de Cerralba ("Cerro al alba") ideado y subscrito, topónimo inclusive, por su ilustre colega matritense José Luís Fernández del Amo Moreno (1914-1995) en 1965.
La Doctora Mª del Mar Loren Méndez, Profesora del Departamento de Historia, Teoría y Composición Arquitectónicas de la Universidad de Sevilla, ha delineado las líneas maestras de este proceso histórico en el artículo de su autoría titulado "Asentamientos rurales metropolitanos. Colonización rural y segunda colonización del Valle del Guadalhorce en la aglomeración urbana de Málaga", inserto en la obra colectiva Pueblos de Colonización durante el Franquismo: la arquitectura en la modernización del territorio rural, Sevilla, 2008, páginas 453-466.
Según el historiador eclesiástico Lisardo Guede Fernández, autor del libro Ermitas de Málaga (Málaga, 1987) la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Paz de Zalea fue erigida canónicamente el día 20 de septiembre de 1971 bajo el pontificado de Ángel Suquía Goicoechea, a la sazón Obispo Diocesano de Málaga (1969-1974). La imagen sagrada de San Isidro Labrador, venerada y procesionada en romería por los fieles zaleanos cada 15 de mayo, día de su festividad, provino de la extinta escuela-capilla rural de Rebollo, una de las doscientas cincuenta diseminadas por todos los confines de la diócesis en un solo lustro por Ángel Herrara Oria, Obispo de Málaga (1947-1966) y Cardenal de la Iglesia Romana (1965-1968) merced a la Ley de 16 de diciembre de 1954 y su institución del Patronato Mixto para el Plan Quinquenal de Educación Primaria.
El día 24 de enero de 1989 el IARA transfirió finalmente la competencia administrativa sobre Zalea al Ayuntamiento de Pizarra, a cuyo municipio pertenece pues de pleno derecho desde entonces.
Así Zalea como Cerralba, sumamente reconocido entre los arquitectos contemporáneos el valor patrimonial inherente a la tipología arquitectónica distintiva de la colonización agraria malagueña del siglo XX, se hallan inscritas entre las 1.100 obras inventariadas que componen en la actualidad el Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea (RAAC) del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
Vista panorámica de Zalea desde la Sierra de Gibralgalia, foto tomada en diciembre del 2008
Tanto las fuentes documentales como la tradición oral testimonian además la existencia de otro paraje discernido con idéntico topónimo, los "Llanos de la Zalea", también denominado el "Llano (del) Francés", para designar la llanura donde precisamente se elevan hoy las casas y calles de Zalea. Estas otras tierras, estratégicamente situadas entre la Cañada Real de Ronda (Arroyo de Casarabonela), la Cañada Real de Sevilla (Arroyo de las Cañas) y el Camino de Álora a Coín, engrosando la cabida del Cortijo del Lobo, secularmente propio de los Condes de Casapalma y últimamente de los Condes de Mieres, constituyeron otrora un frecuentado descansadero de los hatos de ganado ovino de los pastores de antaño. Allí, en medio del llano, brotaba una laguna o charca de agua, donde los pastores abrevaban sus ovejas, las sesteaban a su frescura bajo el rigor del mediodía y las esquilaban al atardecer de los días de junio, desprendiéndolas de su lana, antes de apacentarlas entre los rastrojos durante las tibias y estrelladas noches de estío puesto que, como es conocido, los óvidos se alimentan de noche en verano. Los animales perecidos eran desollados para, lavándolas y secándolas, aderezar a continuación sus preciadas pieles como zaleas, es decir, "cuero de oveja o carnero, curtido de modo que conserve la lana, empleado para preservar de la humedad y del frío" según la definición del DRAE. La charca, ya drenada, se situó en el centro mismo de la población actual. De los Llanos de Zalea desciende la cañada asimismo titulada de los Llanos, torrentera tributaria del arroyo de las Cañas por su margen derecha ciñendo el pie de la ladera septentrional del Cerrajón.
El proyecto oficial de urbanización y edificación de un núcleo urbano de nueva planta en los Llanos de Zalea, cuyo nombre adquirió entonces y perpetúa ahora, se rigió por la política, demográfica y económica, de reforma agraria deplegada por el Estado a través del extinto Instituto Nacional de Colonización (INC), después Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) y antecesor del Instituto Andaluz de Reforma Agraria (IARA), durante los años sesenta y setenta del siglo XX, en los estertores ya del Tardofranquismo, con la vocación deliberada de estimular la expansión y consolidación de los nuevos regadíos de la cuenca hidrográfica del río Guadalhorce: Villafranco del Guadalhorce (Alhaurín el Grande, 1962), Santa Rosalía (Málaga, 1965), Nueva Aljaima (Cártama, 1965), Cártama Ampliación (Cártama, 1965), Torralquería (Alhaurín de la Torre, 1965), Cerralba (Pizarra, 1965) y Zalea (Pizarra, 1968), esta última según proyecto técnico del arquitecto del INC Perfecto Gómez Álvarez, quien lo concibió como una reformulación a escala menor del arquetipo de ordenación urbanística en acrópolis de Cerralba ("Cerro al alba") ideado y subscrito, topónimo inclusive, por su ilustre colega matritense José Luís Fernández del Amo Moreno (1914-1995) en 1965.
La Doctora Mª del Mar Loren Méndez, Profesora del Departamento de Historia, Teoría y Composición Arquitectónicas de la Universidad de Sevilla, ha delineado las líneas maestras de este proceso histórico en el artículo de su autoría titulado "Asentamientos rurales metropolitanos. Colonización rural y segunda colonización del Valle del Guadalhorce en la aglomeración urbana de Málaga", inserto en la obra colectiva Pueblos de Colonización durante el Franquismo: la arquitectura en la modernización del territorio rural, Sevilla, 2008, páginas 453-466.
Según el historiador eclesiástico Lisardo Guede Fernández, autor del libro Ermitas de Málaga (Málaga, 1987) la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Paz de Zalea fue erigida canónicamente el día 20 de septiembre de 1971 bajo el pontificado de Ángel Suquía Goicoechea, a la sazón Obispo Diocesano de Málaga (1969-1974). La imagen sagrada de San Isidro Labrador, venerada y procesionada en romería por los fieles zaleanos cada 15 de mayo, día de su festividad, provino de la extinta escuela-capilla rural de Rebollo, una de las doscientas cincuenta diseminadas por todos los confines de la diócesis en un solo lustro por Ángel Herrara Oria, Obispo de Málaga (1947-1966) y Cardenal de la Iglesia Romana (1965-1968) merced a la Ley de 16 de diciembre de 1954 y su institución del Patronato Mixto para el Plan Quinquenal de Educación Primaria.
El día 24 de enero de 1989 el IARA transfirió finalmente la competencia administrativa sobre Zalea al Ayuntamiento de Pizarra, a cuyo municipio pertenece pues de pleno derecho desde entonces.
Así Zalea como Cerralba, sumamente reconocido entre los arquitectos contemporáneos el valor patrimonial inherente a la tipología arquitectónica distintiva de la colonización agraria malagueña del siglo XX, se hallan inscritas entre las 1.100 obras inventariadas que componen en la actualidad el Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea (RAAC) del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
Alejandro Rosas Fernández
Artículo publicado en "Apuntes Históricos de Pizarra"
Boletín del Ayuntamiento "Pizarra Información" nº11 (Febrero 2011)
sábado, 16 de marzo de 2013
La Fuente de la Muñeca
La fuente pública nombrada de la Muñeca radicó en la intersección de las calles Lealtad e Independencia donde daba frente al solar del moderno Colegio Público de Nuestra Señora de la Fuensanta, entonces un llano o ejido (del latín exitus, "salida") donde se festejaba la feria de la villa cada 15 de agosto y los niños corrían infatigables disputándose el pase de un balón de fútbol.
Una estatua femenina, la muñeca, coronaba un pilar circular de obra de fábrica de ladrillos vistos guarecido por esbeltos álamos blancos. La elegante figura de una ninfa, quizás la divina Cloris/Flora, fundida en metal, denotaba un notorio influjo de la estatuaria clásica: el cabello anudado en trenzas y prendido de espigas, el delicado lazo pendiente sobre el cuello inclinado, el rostro de finas facciones, mirada dulce y labios sonrientes, el brazo elevado y el otro con flores y espigas en la mano, el talle gentil del cuerpo arqueado en incurvación praxitélica, la espalda desvestida, los senos desnudos y el abdomen ceñido por la cinta de un camafeo helenístico, la túnica desdoblada en pliegues infinitos que descubren los pies descalzos ... todo en ello evocaba la fugacidad de la belleza corpórea mediante la eternidad del arte escultórico.
La corporación municipal resolvió, en capítulo celebrado el día 8 de mayo de 1863 bajo la presidencia del alcalde D. José de Rosas Díaz, de feliz memoria, la erección de una fuente pública en el Mazacote del Ejido, entre las cuatro manzanas delineadas y adjudicadas a los inversores D. Tomás Heredia Livermore, D. Enrique Crooke Manescau, D. Eduardo Loring Oyarzábal y D. Clemente Hurcades Nogués en el ensanche de la villa auspiciado por el Ferrocarril de Córdoba a Málaga (1860-1865).
La Muñeca, manca ya del brazo derecho, fue desmantelada durante el mandato del alcalde D. Alfonso Ros García (1962-1965), rescatada en hora buena por la diligencia de D. Francisco Infante Prieto y donada por su liberalidad, entre otros tesoros fotográficos y bibliográficos del máximo relieve histórico, al Excmo Ayuntamiento de Pizarra el martes, día 14 de agosto de 2007, víspera de la festividad de la Virgen de la Fuensanta.
El viernes, 9 de julio de 2010, restaurada la imagen por el taller de Dª Estrella Arcos von Haartman, fue ésta restituida al patrimonio público sobre una peana marmórea frente a las puertas de la nueva casa capitular en una posición escorada de la Plaza de la Cultura.
La Muñeca, situada en la Plaza de la Cultura (Año 2010)
Una estatua femenina, la muñeca, coronaba un pilar circular de obra de fábrica de ladrillos vistos guarecido por esbeltos álamos blancos. La elegante figura de una ninfa, quizás la divina Cloris/Flora, fundida en metal, denotaba un notorio influjo de la estatuaria clásica: el cabello anudado en trenzas y prendido de espigas, el delicado lazo pendiente sobre el cuello inclinado, el rostro de finas facciones, mirada dulce y labios sonrientes, el brazo elevado y el otro con flores y espigas en la mano, el talle gentil del cuerpo arqueado en incurvación praxitélica, la espalda desvestida, los senos desnudos y el abdomen ceñido por la cinta de un camafeo helenístico, la túnica desdoblada en pliegues infinitos que descubren los pies descalzos ... todo en ello evocaba la fugacidad de la belleza corpórea mediante la eternidad del arte escultórico.
La corporación municipal resolvió, en capítulo celebrado el día 8 de mayo de 1863 bajo la presidencia del alcalde D. José de Rosas Díaz, de feliz memoria, la erección de una fuente pública en el Mazacote del Ejido, entre las cuatro manzanas delineadas y adjudicadas a los inversores D. Tomás Heredia Livermore, D. Enrique Crooke Manescau, D. Eduardo Loring Oyarzábal y D. Clemente Hurcades Nogués en el ensanche de la villa auspiciado por el Ferrocarril de Córdoba a Málaga (1860-1865).
La Muñeca, manca ya del brazo derecho, fue desmantelada durante el mandato del alcalde D. Alfonso Ros García (1962-1965), rescatada en hora buena por la diligencia de D. Francisco Infante Prieto y donada por su liberalidad, entre otros tesoros fotográficos y bibliográficos del máximo relieve histórico, al Excmo Ayuntamiento de Pizarra el martes, día 14 de agosto de 2007, víspera de la festividad de la Virgen de la Fuensanta.
El viernes, 9 de julio de 2010, restaurada la imagen por el taller de Dª Estrella Arcos von Haartman, fue ésta restituida al patrimonio público sobre una peana marmórea frente a las puertas de la nueva casa capitular en una posición escorada de la Plaza de la Cultura.
Alejandro Rosas Fernández
Artículo publicado en "Apuntes Históricos de Pizarra"
Boletín del Ayuntamiento "Pizarra Información" nº10 (Agosto 2010)
Etiquetas:
2001-2010,
Alejandro Rosas Fernández,
Ayuntamiento,
Francisco Infante Prieto,
La Fuente de la Muñeca,
La Muñeca,
Pizarra Información
miércoles, 30 de enero de 2013
Puentes sobre el río Guadalhorce
Los puentes sobre el río Guadalhorce constituyen quizás la máxima expresión del Patrimonio Hidráulico de la Villa de Pizarra y, desde luego, su manifestación arquitectónica más emblemática.
La ejecución del puente de la carretera Pizarra-Casarabonela, originariamente concebida como una estructura metálica, fue contratada por el Estado en el mes de agosto de 1926. Rescindida la contrata en 1929, fue consumada en el mes de octubre de 1935 con arreglo a un nuevo proyecto técnico de D. Francisco Martín Gil bajo la sucesiva dirección facultativa de su autor y de los señores Álvarez Valdes y César Villalba Granda, distinguidos ingenieros civiles de su tiempo.
El vano principal del puente, de 50 metros de longitud, es salvado mediante dos salmeres que vuelan 2,5 m. por cada lado y un arco de 45 m. de luz y 6,75 m. de flecha constituido por dos bóvedas gemelas de hormigón en masa de 1,50 m. de ancho constante cada una. La airosa cimbra de madera, elaborada por contratista Pérez Plá, fue desmantelada según las prescripciones del novedoso método ideado por el ingeniero francés Eugene Freyssinet. El presupuesto de la obra ascendió a 156.409,92 pesetas de ejecución material y 184.011,67 pesetas el de contrata.
El puente de ferrocarril Málaga-Bobadilla, de tres ojos, se eleva 60 metros aguas arriba y data del primer tercio del Siglo XX. Fue erigido por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces (FCA) a fin de reemplazar el puente original de la vía férrea Málaga-Córdoba, fabricado para la Casa Real por el maestro milanés afincado en Málaga J. Spreafico en 1867, que constaba de 83 metros de luz y 10 de altura.
La ejecución del puente de la carretera Pizarra-Casarabonela, originariamente concebida como una estructura metálica, fue contratada por el Estado en el mes de agosto de 1926. Rescindida la contrata en 1929, fue consumada en el mes de octubre de 1935 con arreglo a un nuevo proyecto técnico de D. Francisco Martín Gil bajo la sucesiva dirección facultativa de su autor y de los señores Álvarez Valdes y César Villalba Granda, distinguidos ingenieros civiles de su tiempo.
El vano principal del puente, de 50 metros de longitud, es salvado mediante dos salmeres que vuelan 2,5 m. por cada lado y un arco de 45 m. de luz y 6,75 m. de flecha constituido por dos bóvedas gemelas de hormigón en masa de 1,50 m. de ancho constante cada una. La airosa cimbra de madera, elaborada por contratista Pérez Plá, fue desmantelada según las prescripciones del novedoso método ideado por el ingeniero francés Eugene Freyssinet. El presupuesto de la obra ascendió a 156.409,92 pesetas de ejecución material y 184.011,67 pesetas el de contrata.
El puente de ferrocarril Málaga-Bobadilla, de tres ojos, se eleva 60 metros aguas arriba y data del primer tercio del Siglo XX. Fue erigido por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces (FCA) a fin de reemplazar el puente original de la vía férrea Málaga-Córdoba, fabricado para la Casa Real por el maestro milanés afincado en Málaga J. Spreafico en 1867, que constaba de 83 metros de luz y 10 de altura.
Alejandro Rosas Fernández
Artículo publicado en "Apuntes Históricos de Pizarra"
Boletín del Ayuntamiento "Pizarra Información" nº1 (Julio-Agosto 2007)
2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


